miércoles, 3 de junio de 2009

El Tabernáculo

El Tabernáculo

(uno)

Cuando me hice cargo del Tabernáculo no se llamaba así. Su propietario anterior lo había llamado “El Floridita”, tal vez creyendo que resultaba de lo más original bautizar de esta guisa a un bar de mala muerte, supuestamente especializado en servir mojitos de ron de garrafón.

Ahora sigue siendo un bar de mala muerte, pero la bebida es buena, los precios asequibles y está atendido por un escritor, cosa que le da un cierto aire a cosa distinta, aunque esta característica mía no se deba corresponder, necesariamente, con mis habilidades para estar detrás de la barra.

Tampoco es que el nuevo nombre del tugurio sea un dechado de capacidad creativa, pero se lo puse porque desde pequeño me llamó la atención que, para designar a un templo religioso, se utilizase una palabra sacrosanta que está compuesta por otros dos vocablos que, por el contrario, están, por así decirlo, estigmatizados y anatematizados por la religión al uso, como lo son “taberna” y “culo”, ambas símbolos claros del pecado en sus más bajas formas.

Como diría Sabina, pongamos que hablo de Madrid, pero sólo por decir algo, por darle al Tabernáculo una ubicación aleatoria, ya que bien podría estar en la capital de España como en Barcelona, Chicago, Buenos Aires o Hong Kong. Eso no afectaría demasiado a sus clientes, gente común y corriente de una gran urbe como cualquiera. ¿Importa de verdad si se trata de una ciudad o de otra? Al fin y al cabo, las grandes metrópolis son como los centros comerciales: las mismas tiendas, la misma ropa, los mismos colores, la misma fiebre consumista, las mismas ansias de querer y no poder, las mismas prisas para ir hacia ninguna parte, los mismos viejos comprando el último videojuego para el nieto, los mismos adolescentes corriendo como pollos sin cabeza por los pasillos, detrás del último modelo de zapatillas o de aparato japonés para quedarse sordo escuchando a todo volumen la imitación de los ruidos urbanos que produjo en su computadora el último pope de la música electrónica casera, alguien a quien mañana nadie recordará, porque habrá sido remplazado por un nuevo genio efímero, seguramente más joven aún que su antecesor.

Gente común, en suma. La misma gente común que, en cuanto las circunstancias se lo permiten, se meten en sitios como el Tabernáculo después de haber perdido infructuosamente el tiempo buscando quién sabe qué entre un conglomerado de grandes edificios que no tiene nada que ofrecer, que les ha mentido siempre y les volverá a mentir mañana, que les roba su energía y su ilusión a cambio de unas migajas de hastío y de vergüenza por no haber podido ser ni tener aquello que habían querido.

Pues eso, oficinistas cagatintas, médicos toxicómanos, abogados corruptos, peluqueras parlanchinas, putas de esquina y de libro de familia bendecido, pescadores malolientes. Gente sin más, como usted y como yo, esa es la clientela del Tabernáculo, nada de otro mundo, como se puede apreciar.

Y yo del otro lado de la barra. Un escritor con poca imaginación que mira pasar la vida, las vidas ajenas y la propia con más pena que gloria, acechando el paso casual de alguna historia interesante para jugar a ser Dios, transformándola un poco, intentando darle cierto brillo literario para que lo escrito en el papel atraiga, aunque sea sólo por un instante, la vista abotargada de algún lector desprevenido.

La casa invita. Esa fue la frase mágica, desde que se me ocurrió la idea, para conseguir que los propietarios de las historias me las cedieran a cambio de un par de vasos de licor. No es tan mal trato, al fin de cuentas. Ya dije que sirvo bebida de buena calidad y nadie me aporta más que historias devaluadas, ajadas por el paso del tiempo y borroneadas por manchones de mugre existencial indeleble.

Por eso, amigos, que nadie se engañe. Las historias que vendrán a continuación interesan tan poco como las vidas y el destino de sus protagonistas, como mi propia vida y mi propio destino, como la vida y el destino de cada uno de quienes lean estas líneas, remeros y navegantes a un tiempo de este barco sin timón que no va a ninguna parte, en el cual voy a asignarme a mí mismo el papel de Caronte ciego y sin brújula. Luego no digan que no les avisé.

26 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Enrique , gracias por invitarme a entrar a tu taberná...., eso .Me encanta que aquí ,seas vos el que cuente , ya
que por mi Hola Enrique ,gracias cuenta , me tomaré una cervecita Heineken , como la que tomáramos los cuatro ¿ te acordás ?
aquella tarde mágica en el Tortoni , donde el tiempo pasó corriendo , y escucharé atentamente.
Enbuenahora ,estás con la pluma de
nuevo ,me gusta tanto leerte .
kuma

Anónimo dijo...

Anónimo dijo...
Hola Enrique , gracias por invitarme a entrar a tu taberná...., eso .Me encanta que aquí ,seas vos el que cuente , ya
que por mi cuenta , me tomaré una cervecita Heineken , como la que tomáramos los cuatro ¿ te acordás ?
aquella tarde mágica en el Tortoni , donde el tiempo pasó corriendo , y escucharé atentamente.
Enbuenahora ,estás con la pluma de
nuevo ,me gusta tanto leerte .
kuma

Miguel Angel "MAD" dijo...

Enrique gracias por la invitacion,el nombre me hace acordar a dos amigos,Vernáculo se llamabam, uno era Verna y del otro no me acuerdo el nombre....
chiste malo mediante te agradezco la invitacion, y de paso aprovecho para decirte que el libro me ha gustado mucho.
Un abrazo desde este helado rincon del mundo . ( hace un frio de cagarse ).

cachu dijo...

compraste el boliche , para ocultar borracheras varias ?
yo creo que es buena idea , y se copias al tortoni, o los de boedo ?
recien vengo , de comentar hoy 3 de junio , nacimiento de BELGRANO, que ningun guacho, escribio de sus amores ,y te digo que fueron de antologia .
FIJATE QUE LOS TIPOS SEMO TAN GILES , QUE EL NEOROMANTICISMO , NOS OBLIGA A SUFRIR CUANDO LA MINA QUE UNO CREE DE UNO SE HIZO PERCANTA DE OTRO, O DE OTRA ,ASI TE JO CON UN TANGO TRAIDO POR PUGLIESE

Anónimo dijo...

Hola Quiquín, la puta que escribís fantástico eh? y te imagino en ese tabernáculo con tu mirada expectante a la espera de "ése" personaje que te intrigue de forma tal, que llegado el momento "la casa invite" y el alma se desprenda en palabras que vos acomodarás acorde y prolijamente para entregárnosla en la más interesante lectura, algún día te iré contando mi historia, aunque mi idea es ir y que el trago sea gratis, sé que te parecerá tan aburrida como cualquiera y tan interesante como para un psiquiátrico, besos y gracias mi querido Harpo-Quiquín.
anhir

cachu dijo...

Orquesta Aníbal Troilo
Canta: Francisco Fiorentino
28/05/1941 Buenos Aires 0
RCA-Victor 39229 39880



Tabernero, que idiotizas con tus brebajes de fuego,
¡sigue llenando mi copa con tu maldito veneno!
Hasta verme como loco revolcándome en el suelo.
¡Sigue llenando mi copa, buen amigo tabernero!

Cuando me veas borracho,
canturreando un tango obsceno
entre blasfemias y risas
armar camorra a los ebrios.
¡No me arrojes a la calle,
buen amigo tabernero,
ten en cuenta que me embriago
con tu maldito veneno!...

Yo quiero matar el alma
que idiotiza mi cerebro,
muchos se embriagan con vino
y otros se embriagan con besos...
Como ya no tengo amores
y los que tuve murieron,
placer encuentro en el vino
que me brinda el tabernero.

Todos los que son borrachos
no es por el gusto de serlo,
sólo Dios conoce el alma
que palpita en cada ebrio.
¿No ves mi copa vacía?
¡Echa vino, tabernero!,
que tengo el alma contenta,
con tu maldito veneno...

Sigue llenando mi copa,
¡ja, ja, ja, ja, ja!,
que yo no tengo remedio.


LO CANTABA FIORENTINO,
GRAN CAFIOLO DE MINAS TRISTES

Mitba dijo...

Hola Enrique, gracias por la invitación y por supuesto un placer leerte.
El título de por sí toda una manera de entrar de lleno en la aventura de lo que será ese lugar,sus clientes y el hombre "detrás de la barra"...
Imposible perdérselo,de modo que voy a llegar temprano para sentarme cerca y estar atenta a lo que se desarrola en el lugar.
¿Que te puedo decir que no te haya dicho antes y con reiteraciones incluidas?.
Te mando un cariñoso abrazo; voy a invitar a escritores amigos para que se deleiten con tus relatos.
Mitba.

manolito dijo...

Hola Enrique:El anterior propietario del Tabernáculo¿no seria por casualidad mi abuelo materno?te digo esto por que mi abuelo tenia un bar ,una tasca un chigre, en EL BERRÓN , de esto ya hace unos años ,y lo tubo que traspasar , por que su mejor cliente era precisamente él , y claro el a si mismo no se cobraba y como es lógico , el negocio quebró, yo supe que le dijo a mi abuela NIEVES, !Voy a comprar tabaco¡y de eso ya hace más de 70 años..., si lo reconociste no dejes de decírmelo. Ahora ya en serio querido amigo, tu relato es muy bueno, y los que vendrán seguro que serán tan buenos o mejores , en cuanto a los avisos ,yo me los suelo pasar por donde tu sabes.Un abrazo amigo,gracias por mostrarnos tu talento

geno_bravante dijo...

Todos los que pisan un rincón, llámese o no Tabernáculo, son más que nada, algo a tener en cuenta; por otro lado,nadie puede jugar a ser Dios porqué lo somos, incluso sin saberlo. Sus vidas, historias, cuitas, luchas, mediocridades y grandezas son importantes; no solo para el escritor, sino para todos. En ellos nos reflejamos, vemos y recreamos. Ser Carontes ciegos sin rumbo y brújula, para mí, algo desolador. La esperanza y el optimismo, lo último a perder. Graciar por tu escrito. Ángeles

Enrique de Lasuen dijo...

Voy mal de tiempo y no puedo contestarles uno por uno, como debería. Esta noche viajo hacia Asturias para cerrar mi casa y clausurar mi segunda etapa asturiana. Me siento raro y, por primera vez en mi vida, siento que me pesa el cambio. Cosas de viejo, se me pasará, quiero creer.
Muchas gracias a todos por pasar y dejar su huella, que es muy importante para mí, porque me hace recordar que están ahí. Seguiré respondiendo desde Asturias a partir de mañana.
Hasta entonces.

Lils dijo...

No pude despegar el ojo de la pantalla desde la primera hasta la última palabra. Eso es buenísimo. Y más, considerando que estoy en un momento fiaca. Fiaca para escribir, fiaca para leer. Bueno, Henry, me sacudiste la fiaca.
Aleluyaaaaa!!
Besos

Anónimo dijo...

Estimadísimo Enrique: Una verdadera alegría volver a leerte...soy un seguidor de tus escritos, ya sea por la forma, pero tal vez más porque en ellos descubro implícitos rasgos de personalidad. Mira vós a los gaitas, van a tener un tabernero de lujo.....
Descarto comletamente lo de Caronte Ciego...te veo más como Diógenes y su linterna, alumbrando mentes...
Che, sos un fenicio, no te parece un precio exiguo dos vasos de licor por una historia que aunque ajada, borrosa, etc, convertirás en un escrito brillante, lleno de vida, de ricos matices e interesante final.... Te deseo la mayor de las fortunas en esta etapa de tu vida, y como dicen por esos lares, salud y euros. Un gran abrazo . ELCRUZADO.

Enrique de Lasuen dijo...

¿Fenicio yo? Lo que vos no sabés es lo que chupan estos degenerados. Son capaces de fundir al mismísimo Johnnie Walker. Gracias, Cruzado, me alegra tenerte por aquí.

Lils: Estamos igual. Yo también ando con fiaca, pero voy a tratar de que eso no impida la continuidad de estos relatos. Espero no defraudarte.

Kuma: Brindo con una Heineken por vos y por el recuerdo imborrable de aquella tarde que pasé con tres minas (tres bombones) para mí solo. Un beso.

Cachu: Gracias por seguirme y por tus tangazos. También por ayudarme a hacer que el mundo sea más pequeño y pueda tener amigos cercanos a pesar de la distancia.

MAD: ¿Querés calorcito? Date un paseo por Barcelona y verás lo que es bueno. En Asturias, donde estoy hoy, en cambio, está fresco y llueve. Gracias por venir sin reprocharme que pase poco por el chat. Ya iré ordenando mi vida. Un abrazo y saludos al dúo Vernáculo.

Jánir: ¿Me hará mal otra Heineken? No importa, la abro igual mientras espero que llegue Daniela (¿dónde andará, que no me da bola?), así seguimos brindando desde el Tortoni. Un besazo.

Moni: Gracias por estar siempre, por acordarte de mí, por mandarme cosas interesantes y/o hermosas por e-mail y por elogiarme y difundir lo que hago. Es un lujo tenerte como amiga.

Manolo: ¿Y por qué no podría ser tu abuelo? A mí me encantaría que lo fuera, porque ese señor debe haber sido todo un personaje. Voy a echarte mucho de menos en Barcelona, amigo mío. Un abrazo.

Ángeles: Gracias por pasar y dejar tu comentario. Ten cuidado, porque a partir del lunes estaré más cerca de Olot y en cualquier momento puedo caerte por allí. Un beso.

LoboEstepario dijo...

Enrique, me gusta la idea y como la planteaste. El hecho de que no seas famoso hace que escribas cada vez mejor, así que contentate con eso, ya sabés, lo demás es puro cuento.
Puede que un día de estos te acerque algo, puede que sólo lea, puede que haga las dos cosas o ninguna.
A vos, como Enrique, te mando un abrazo porteño y a Caronte, por las dudas, le dejo la consabida moneda así -si se dá- me cruza sin que me maree.

Enzo S. dijo...

Interesante reflexión esta de la etimologia de la palabra tabernáculo. Así que me repito casi obsesivamente: tabernáculo, tabernáculo, tabernáculo....... o sea taberna del culo o culo de la taberna??? Quien sabe, sabe y quien no sabe, enseña. Entonces, maestro, enseñame la via que yo la seguiré. Pero no me acompañes, necesito viajar solo. Y antes de viajar seguro que pondré mi culo en la taberna por que necesito que en la taberna del culo alguien venga y me de consuelo. Que sé, una puta lesbiana medio borracha así que no me enteraré que solo le importa de mi dinero y no de mi felicidad o por lo contrario un amigo Caronte ciego que por una miserable moneda esta dispuesto a vender mi alma aunque el no sabe que ya no la tengo por que hace tiempo que la he perdida.

Cuentame un cuento, dice la canción de un grupo que parecen gilipollas y que pero lo son aunque ellos no lo crean. Así que tu cuenta nos tus cuentos desde el profundo antro de la taberna, hasta que nuestro miserable culo sea tan plano que tampoco la tarifa plana de Telefonica se lo tomaría como compañero.

Tengo un esguince cerebral en este momento y supongo sea esto el motivo por que acabo de escribir un montón de chorradas.

Hasta la vista amigo tabernero. Antes que el mundo termine, nos veremos a la barra de tu bar. Aunque primero ya sabes que estas invitado a pasar por la mia ya el proximo sabado.

Enrique de Lasuen dijo...

La del sábado es una cita de honor y allí estaré, pero no será momento para historias de perdedores, sino todo lo contrario. Será tiempo de ser un poco felices, disolviendo las tristezas cotidianas en una o dos copas de buen vino.
Por suerte, este Caronte no está del todo ciego, es apenas miope, de modo que sabrá encontrar el camino que lo lleve a compartir un abrazo con ambos.
Mucha suerte y felicidad para Tania y para ti, querido Enzo.

Enrique de Lasuen dijo...

Lobo:
¿Existen todavía aquellos Carontes que te cruzaban en su bote de una orilla a otra del Riachuelo? Aquello sí que eran las puertas del infierno.
Ya sé que la fama es puro cuento y, reaslmente, no aspiro ni me interesa tenerla, pero un cierto éxito que implicase un pequeño bienestar económico me permitiría escribir más y mejor, pero bueno, es lo que hay.
Al menos tengo buenos lectores y buenos amigos, aunque algunos no tengan cara, por ahora.
Y aquí estoy, a tu disposición, tanto si mandás algo como si no (claro que prefiero que mandes, que no lo hacés nada mal, tampoco)
Un abrazo.

Lady Vi dijo...

Bueno, Enrique, acá llegué...espero que hayas preparado el mate.
Me sentí un poco ese escritor sentado en un rincón con mas penas que gloria, intentando ser Dios y cambiar un poco las cosas....
Un verdadero placer leerte!!!
Un saludito (lindaymala) LADY VI

Enrique de Lasuen dijo...

Hola, Lady Vi:
Claro que hay mate para vos, siempre que quieras. Faltaría más. Yo no soy como el guarango de Harpo.
Gracias por venir, pero buscá en viejas entradas el cuento que te recomendé.
Un beso (y otro mate, si querés)

Alejandro dijo...

Don Enrique, permiso pa`entrar, de taxistas no dijo ni muuu, pero me dio algo de sed vió, y como la cosa parece que viene de gratis y yo que pa`esos menesteres mas o menos que siempre le ando dispuesto, pues resuilta que ando con el tabernaculo dale que te dale n`el asiento del coche que no da ni pal mendrugo pero que hay que estar igual pa`no dar el brazo a torcer ni el mal ejemplo, que pa`eso sobra gente.
Eso si deme sin alcohol vió porque con esto del alocojolemia la cosa se pone fea y encima que te recaudan.
Le dejo una que escuche hoy y estaba buena.

Gallega:- Manuel, que el reloj atrasa de hace un mes y que me han dicho quue si tengo atraso ...
Gallego:- Pero como, si hace un mes donde estaba yo?
Gallega:- no me acuerdo pero el reloj atrasa.
( suena el telefono)
Gallega:-Que quien habla?
Empleado:- De la compañia de electricidad, que tiene un mes de retraso, que por eso le hablo.
Gallega:- Y Uste como es que sabe? quien le anduvo con el chisme?
Empleado:- que esta todo en la computadora y por eso tengo que llamarla.
Gallega:- Manuel de la electricidad , que ya saben del embarazo.
Gallego:- Pewro como que ahora sabe todo el mundo? venga ese telefono.
Digame como es que sabe uste ?
Empleado:- Que es así, que la computadopra lo dice y nosostros lo llamamos por el mes de retraso y ahora tiene que pagar.
Gallego:- Como? ¿! ademas hay que pagar!?
Empleado:- si señor que por eso lo llamo.
Gallego, preocupado:- ¿ y que pasa si me niego a pagar?
Empleado:- Que se la corto

Bueno si no les gusta tengan en cuenta que soy cordobés no gallego.

Pd: A vos te parece que la palabra de verificación sea I NESTOR?

Enrique de Lasuen dijo...

Alejandro:
Los tacheros son siempre bienvenidos a esta casa, con más razón si traen alguna historia para compartir, aunque sea un chiste de gallegos.
Con respecto a la palabreja, le juro que yo no tengo nada que ver. Usted sabe que vivo en el exterior (porque me echaron de casa, duermo en el jardín) De todas formas, si la próxima vez que intente ingresar el sistema le muestra la palabra Kristina, dése por jodido. Un abrazo.

Alejandro dijo...

Don Enrique, Ud. que puede, cuentelo en cordobes, pasa que no puedo traducir el cantito con la compu vio.

Enrique de Lasuen dijo...

El cordooooobés no mee saaale, nero.

Anónimo dijo...

hola enrique, que pena que te conoci un pouco tarde,pero el dito dis que antes tarde do que nunca,ojala si todo tabernaculo tuviera un caronte en su comando como tu,espero de corazon que encontres lo que buscas,y que yo estea siempre entre tus amigos, beijo grande. ( el anonimo no es charme es solo para llamar la atencion como hacem los ninños)

canela dijo...

Y en estos momentos en que andas?

Enrique de Lasuen dijo...

Retomando el ejercicio de escribir, después de un largo período de no hacerlo por diferentes razones, sobre todo de salud (problemas en la vista)Tratando de que las musas vuelvan a visitarme de vez en cuando.